Alegría

  

 


¡La alegría, elemento esencial de la vida dominicana! Esta alegría es una herencia de nuestro hermano Domingo: "esta alegría de Domingo es inseparable de nuestra vocación a ser predicadores de la Buena Nueva", dice el hermano Timothy Radcliffe en su carta "la fuente viva de la esperanza. El estudio y el anuncio de la Buena Nueva."

Dominigo y la alegría

Cuando Santo Domingo avanzaba a través del sur de Francia, cantaba alegremente. " Parecía siempre alegre y feliz, excepto cuando era trastornado de compasión por un dolor que afligía su prójimo." "(CECILIA, Miracula B.Dominici, 15 archivium Fratrum Praedicatorum XXXVII, Roma, 1967, p.5)"

"Había en él una muy firme ecuanimidad, excepto cuando alguna miseria al perturbarlo lo excitaba a la compasión y a la misericordia." Y porque la alegría del corazón vuelve alegre la cara, el equilibrio sereno de su ser interior se expresaba fuera por las manifestaciones de su bondad y la alegría de su cara. Conservaba tal constancia en los asuntos que había juzgado razonables ante Dios de realizar, que no aceptaba nunca, o casi, modificar una decisión pronunciada después de madura deliberación. Pero puesto que el testimonio de su buena conciencia, como se lo recordó, encendía siempre de una gran alegría su cara, la luz de su cara no se perdía sobre la tierra.

Por esta alegría, adquiría fácilmente el amor de todo el mundo, se infiltraba sin dolor, a partir de la primera mirada, en el afecto de todos. Sobre todos los terrenos de su actividad, en marcha con sus camaradas, a la casa con su huésped y el resto de la familia, entre los grandes, los príncipes y los prelados, carecía nunca de palabras de edificación, abundaba en relatos ejemplares capaces de llevar el alma de los auditores al amor del Cristo y al menosprecio del siglo. Se manifestaba sobre todo por todas partes como un hombre del Evangelio, en palabra y en actos. Durante el día, nadie se mezclaba más que a la sociedad de sus hermanos o sus camaradas de carretera, nadie era más alegre. " (Libellus n°103 y 104)"


Testimonio

" Cuando piden a juntarse esta congregación de hermanas apostólicas, y especialmente esta comunidad, para ayudarme en mi discernimiento, me he basado entre otras cosas en un criterio que para mi es capital:" era necesario que en esta comunidad, se supiera reir (yo soy una que río mucho: -), que se tenga del humor … que se sepa reir de sí mismo como otro con siempre mucha caridad y afecto. Eso, yo lo he encontrado aquí. " 
(Sr Stephanie- Marie, novicia 2 años)

 


      
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